En el informe publicado por Empac se pone de manifiesto la importante reducción en la huella de carbono de los envases de acero que alcanza el 30%.
Los factores que producen esta reducción son tres: la presencia de una mayor cantidad de energía verde utilizada en la fabricación, el aumento de las tasas medias de metal reciclado y la reducción de la cantidad de materia prima.
El acero se puede reciclar infinitas veces sin perdida alguna de su calidad. Su valor permanece siempre intacto, estando disponible hoy y también para futuras generaciones.


